Como decía un buen amigo esta mañana, mientras los gerifaltes del PP valenciano se dedicaban a estrenar trajes nuevos y bolsos de marca y querer un huevo a delincuentes, el principal partido de la oposición (lease PSOE-PSPV) se dedicaba a regalarles la Sindicatura de Greuges (que ahora desempeña un ex diputado del Partido Popular) y a discutir acaloradamente sobre sus siglas (PSPV vs PSCV, o sea a si quitarse o no lo de País Valencià del nombre). Los gerifaltes del PP valenciano debían mirar a la cara a Alarte y hartarse a reír.
Tags: Corrupción, Democracia, País Valencià, Política
